Saltar a contenido

Guía de escucha · S1

¿Qué decide el sistema y qué decide la intérprete?

  1. Suzanne Ciani · Live Buchla Concert (1975)
  2. Caterina Barbieri · Scratches on the Readable Surface (Patterns of Consciousness, 2017)
  3. Laurie Spiegel · A Folk Study (The Expanding Universe, 1980)

¿Qué decide el sistema y qué decide la intérprete? Tres músicas hechas con máquinas que deciden: un sintetizador modular tocado en directo, un secuenciador que permuta patrones y un ordenador que guarda gestos. Vuelve a la S1.

Suzanne Ciani · Live Buchla Concert (1975)

Quién. Compositora estadounidense (Indianápolis, 1946). Formación clásica en composición (Wellesley College, Universidad de California en Berkeley). A los veintitantos se fue a trabajar a la fábrica de Don Buchla en San Francisco para estar cerca del instrumento: soldaba módulos para poder pagarse uno. Después hizo carrera en el diseño sonoro publicitario (el famoso «pop and pour» de Coca-Cola, efectos para videojuegos y máquinas de pinball) y en la música new age de los años ochenta, antes de volver al Buchla en directo en la década de 2010.

Contexto. Dos conciertos de 1975 en Nueva York: uno en la Free Music Store de la radio WBAI y otro en el loft de Phill Niblock, uno de los centros de la música experimental de la ciudad. Las grabaciones durmieron en su archivo durante cuarenta años, hasta que Finders Keepers las publicó en 2016 como Buchla Concerts 1975.

Técnica. Un sintetizador modular Buchla, el «otro» modelo de la síntesis analógica: frente al teclado de Moog, Buchla no quería que el instrumento imitara un piano. Secuenciadores, generadores de funciones y osciladores conectados con cables; la intérprete no toca notas, sino que diseña un sistema y lo conduce mientras suena.

Para escuchar con atención. ¿Qué patrones se repiten sin que nadie los toque? ¿Cuándo se nota que ella interviene: un cambio de timbre, de densidad, de velocidad?

Curiosidad. Ciani fue la primera mujer en firmar en solitario la banda sonora de una gran producción de Hollywood: The Incredible Shrinking Woman (1981).

Caterina Barbieri · Scratches on the Readable Surface (Patterns of Consciousness, 2017)

Quién. Compositora italiana (Bolonia, 1990). Estudió guitarra clásica y composición electroacústica en el Conservatorio de Bolonia, y se formó con sintetizadores modulares en el Elektronmusikstudion (EMS) de Estocolmo, donde trabajó con el Buchla 200. Escribió su tesis de licenciatura sobre el minimalismo y la música clásica indostánica.

Contexto. Patterns of Consciousness (Important Records, 2017) fue uno de los discos del año para The Wire, Fact y Vice. La propuesta: explorar los efectos psicofísicos del sonido sobre la conciencia mediante la repetición, idealmente infinita, y la permutación de patrones.

Técnica. Todo el disco está hecho con solo dos aparatos: un secuenciador de cuatro pistas (ER-101) y un oscilador armónico. Las secuencias son cortas y se desplazan unas respecto a otras; la forma surge de cómo se combinan los ciclos, no de una melodía.

Para escuchar con atención. Escoge un patrón y síguelo: ¿cambia él, o cambia lo que tiene alrededor? ¿Cuántos ciclos distintos crees que suenan a la vez? Es la pregunta de la isorritmia, que trabajaremos en la S2.

Laurie Spiegel · A Folk Study (The Expanding Universe, 1980)

Quién. Compositora estadounidense (Chicago, 1945). Tocaba guitarra y laúd, y entre 1973 y 1979 trabajó en los Bell Labs, uno de los laboratorios donde nació la música por ordenador. Después creó Music Mouse (1986), un programa que convierte el ratón en un instrumento «inteligente». Su realización de la Harmonices Mundi de Kepler abre el disco de oro de las sondas Voyager (1977).

Contexto. A Folk Study es de febrero de 1975: la compuso como sintonía para VTR (Video and Television Review), una serie de videoarte experimental de la cadena WNET de Nueva York. Ella misma la describe como un guiño a su amor por la música tradicional (old time music). Se publicó en el LP The Expanding Universe (Philo, 1980), reeditado y ampliado por Unseen Worlds en 2012.

Técnica. El sistema GROOVE de los Bell Labs, desarrollado por Max Mathews y F. R. Moore a finales de los sesenta: un ordenador DDP-224 que controlaba sintetizadores analógicos mediante catorce líneas de voltaje de control. GROOVE no guardaba sonido, sino funciones del tiempo: series de pares (instante, valor) muestreadas a 100 por segundo. La música se tocaba en tiempo real con teclados, joysticks y potenciómetros, y el ordenador recordaba los gestos para poder modificarlos después.

Para escuchar con atención. ¿Qué hace la máquina (la repetición, la regularidad) y qué hace la intérprete (las elecciones, la forma)? Spiegel lo resumía así: los ordenadores sobresalen en manipular patrones de información, y la música está hecha de patrones de sonido.

Curiosidad. GROOVE funcionaba a 100 «muestras» por segundo: no generaba el sonido, sino el control. Es la misma separación que en Pd entre control y señal, que veremos en la S2.


Fuentes: Suzanne Ciani, Buchla Concerts 1975 (Bandcamp) · Juno Daily (2016) · Caterina Barbieri (Wikipedia) · Patterns of Consciousness (Bandcamp) · Laurie Spiegel, notas de The Expanding Universe (Unseen Worlds)